lunes, 7 de diciembre de 2009

Sobre el "Sentido y estructura de una aportación literaria original por una comarca del tercer mundo: Latinoamérica"


Sobre el “Sentido y estructura de una aportación literaria original por una comarca del tercer mundo: Latinoamérica”
por Mario A. Carrillo R.-Valenzuela

En este ensayo Ángel Rama intenta responder a las interrogantes: ¿existe una aportación literaria original por parte de las producciones latinoamericanas? Para responder esto el autor realiza una visión anatómica de nuestra cultura. Parte, en primera instancia, de la aseveración de que a lo largo del siglo XIX hubo una lucha entre dos tipos de “culturas”, una tradicional y otra urbana; la primera folclórica y la segunda cosmopolita. Esta disputa se ha ido acrecentando separando a sus miembros de manera muy visible, siendo la cultura urbana la que se ha ido imponiendo en el siglo XX sobre la tradicional. Las capitales han sido por excelencia los cuarteles generales de la cultura urbana, excluyendo a la provincia.

El autor critica la gran influencia europea en la cultura literaria urbana, de manera que le parece rezagos de la colonización tricentenaria y de la actual colonización estadounidense; sin embargo, es innegable la aportación de las tradiciones indígenas y negras en la literatura latinoamericana actual. Pero esto garantiza originalidad.

Durante los últimos 200 años, según Rama, se han manifestado dos movimientos renovadores: 1810, inicio de los movimientos independentistas, búsqueda de una literatura nacional y propia; 1910, revolución mexicana y desarrollo urbano, la vida social cambia y con ella los temas, los personajes, las estructuras. Aquí no acaba la cosa, pues el autor augura un nuevo proceso renovador, el cual probablemente estemos viviendo ahora y que me atrevería a situar con la caída del bloque soviético ya que, a pesar de las enormes distancias entre Rusia y América, vivimos en un mundo globalizado y el derrumbamiento de la utopía comunista afectó, en gran medida, tierras latinoamericanas y el espíritu de sus habitantes. Dentro de las obras representativas del primer movimiento podríamos hablar, por decir algunos, de “El Martín Fierro”, “El matadero”, “La cautiva”, “El Facundo” y “El Ariel”; del segundo movimiento “Pedro Páramo” y “El llano en llamas”, “Trilce”, “Rayuela”, “Cien años de soledad”, “La región más transparente”, ”Farabeuf”, etc. y del último movimiento pienso en “Los detectives salvajes”, “2666” y “El testigo”.

Somos un continente colonizado, “el tercer mundo es la síntesis que ha generado el mundo de la cultura europea”, afirma el autor. Por lo tanto, nuestra literatura no puede estar exenta de las estructuras europeas, pero sí puede crear las suyas paulatinamente, como ha sucedido en los movimientos renovadores. El modernismo y el boom latinoamericano, son la prueba fehaciente de que sí existe una influencia en la literatura mundial, vivimos en un mundo globalizado, el aleteo de una mariposa en china puede ocasionar un terremoto en nuestro país y viceversa.